La Torre de Ajedrez en la ganancia de calidad

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La Torre de Ajedrez en la ganancia de calidad

Colaboración de: Mailicec Sanchez Rondon

Si comparamos el papel de la torre en el tablero de ajedrez con el pensamiento lineal de un individuo (lógica directa y progresiva), ambos tiene una dirección recta. La torre se mueve en línea recta por las filas y columnas, adelante, atrás, derecha a izquierda o vertical y horizontal, tantas casillas lo desee si está libre esa casilla. Captura o come de la misma forma en que se mueve, quitando la pieza contraria y ocupando la casilla de esta. El pensamiento lineal se desarrolla en el hemisferio izquierdo del hombre, siendo el responsable de razonar para llegar a conclusiones directas. Un pensamiento de proceso finito que sigue los caminos más evidentes para llegar a las soluciones.  

La torre acompaña al rey en su movimiento especial llamado Enroque, donde el rey se mueve dos casillas hacia la torre y luego la torre se coloca en la casilla por la que el rey ha cruzado. Este movimiento está relacionado con el pensamiento preventivo y de cautela, uno de los pensamientos más utilizados por el ser humano en la vida cotidiana y el más importante porque ayuda a ser precavidos, alejarse de los peligros y permite en última instancia sobrevivir.

Este movimiento especial de la torre, solo se puede hacer, si ya no hay piezas en medio de ellos, si no se han movido ninguna de las dos piezas, si el rey no está en jaque y si no pasa por ninguna casilla amenazada. El pensamiento de cautela y preventivo aleja de lo ilegal, lo inútil, del peligro y dificultades. Este pensamiento suele ser el más fácil de usar, el individuo al sentirse incómodo ante la inadecuación, evita las cosas que no encajan. Cuando se evita mover la torre para no perder la posibilidad de un enroque, se transfiere es te hecho a otra de las cualidades del pensamiento preventivo, anticiparse a determinado proceso de acción.

La torre representa una especie de carro de combate, que fue evolucionando, así como el mismo juego de ajedrez. Fue representada como un carro tirado por caballos, como embarcación, como gigantes torres de asaltos, de asedio, atalayas rodantes y si relacionamos la torre como la estrategia de guerra más poderosa de la actualidad, sería un satélite.

Las torres de asaltos, asedio, bastidas o atalayas rodantes, eran construcciones altas con ruedas de diversos materiales, normalmente eran de madera, todo dependía de la cultura de la tropa o batallón, como por ejemplo de huesos para una raza o tribu específica, otras eran reforzadas con bronce, otros de pieles de animales, de árboles, y otros materiales.

No importaba el material con que la hicieran, todas tenían en común la poca velocidad para trasladarlas, algunos con mayor rapidez según la cantidad de personas que la movilizaran y su fuerza de empuje o estrategia para hacerla rodar. Una vez ya en contacto con la muralla a asaltar, el acceso era relativamente más sencillo.

Eran muy altas y tenían como una especie de plataforma elevadiza  para poder asaltar la fortaleza del enemigo. En el interior varios pisos con escaleras y en la base ruedas que facilitaban su desplazamiento. Además de permitir el asalto de la muralla de la fortaleza, servía de protección contra los proyectiles del enemigo, mientras las tropas llegaban a su objetivo.

A parte del uso que le ha dado el hombre a las torres, tanto como construcciones defensivas, de ataque, de vigía o mirador, se puede analizar que representan también un carácter simbólico sagrado o espiritual, donde a través de ellas se establece una comunicación con el macrocosmos como los grandes templos de las diferentes religiones, símbolo del conocimiento espiritual sobre la ignorancia.

En la actualidad las torres bélicas serían los satélites artificiales de uso exclusivo de inteligencia militar. Son herramientas de espionaje,  para observar las comunicaciones entre países, dentro y fuera y en las fronteras del territorio, para localizar puntos de ataques o desmantelar posibles amenazas, como posibles bombarderos de proyectiles balísticos u objeto de apoyo para maniobras tácticas de ataque o defensa. Los países que cuentan con satélites tienen ventajas sobre otros, una cierta ganancia de calidad a la hora del juego bélico.

En la ganancia de calidad en el ajedrez, se consideran dos torres más fuertes que una dama, la sumatoria de su valor supera la de la dama, sin embargo se sigue fundamentando la decisión del cambio, basados en la posición que puede cambiar este valor. Existen tres indicadores que nos dan indicio de que en un final puro de dama, dos torres y tres peones por jugador, es muy superior para el jugador con dos torres, ya que solo tendría que atacar la base de los peones con las torres y cambiar las torres por dama y peón por lo que se entraría a un final normalmente ganado.

Por otra parte, en un final donde no se da el cambio de las dos torres por la dama y se decide jugar con las piezas mayores para lograr la promoción de los peones, se presentan los siguientes indicadores que le dan ventaja al jugador con dos torres: la capacidad del rey para escapar de los jaques de la dama es mayor, falta del control de la dama sobre la posición, dándole a las torres un mayor control de la posición y por último, apoyo permanente de las torres sobre los peones.

En la ganancia de calidad de servicio de una empresa, garantizar cubrir las necesidades de los clientes, es una estrategia donde la seguridad juega un papel muy importante, tanto en función de los empleados, la empresa y los clientes.

En el estudio de los símbolos, la torre de ajedrez representa seguridad, carácter, defensa, fuerza, virilidad, toma de decisiones. La torre es dura por fuera y estratégica en su esencia, vigila la partida desde su equina, hasta que busca a quien proteger o seguir. La mejor fortaleza para los débiles, el mejor apoyo para los fuertes. No puedes desconfiar de la torre, representa ese pilar dentro del individuo, ese código ético o de principios que dan la seguridad de las decisiones a tomar.

Este último punto explica a lo que se refiere trasmitir seguridad, visualizar la fortaleza que tiene el  empleado en sí mismo, en el manejo y conocimiento de la información y la capacidad de realizar sus tareas, la eficiencia de su respuesta ante la consulta del cliente así como la eficacia de obtener un cliente que se siente seguro y satisfecho.

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La Torre de Ajedrez en la ganancia de calidad (PDF / 170KB)

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